viernes, 29 de agosto de 2008

DOMINGO DIECISÉIS DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Del relato evangélico de este domingo se desprende que Jesucristo quiere que seamos humildes, que no ambicionemos los lugares preeminentes en la sociedad y que no nos demos importancia en el trato con los demás.
No reprende Jesucristo el que un cristiano se perfeccione y se aventaje en merecimientos, sino lo que recomienda es que busquemos el sitio menos vistoso, de menos relieve, de menos honor y de menos aprecio. De este modo tendremos con nuestros semejantes más paz, menos críticas y menos censuras acres.
Pero por ser la humildad la virtud fundamental de la perfección cristiana, hemos de procurar ser humildes delante de Dios, pensando en nuestra insignificancia y al mismo tiempo en la grandeza y majestad de Dios.
De este modo caerá a torrentes la gracia del Señor sobre nuestra alma y con ella adquiriremos tales merecimientos que Jesucristo nos dará como recompensa un lugar preeminente en el festín eterno de la gloria.

En el INTROITO, el alma necesitada implora sobre sí la misericordia del Señor, que derrama sus inagotables tesoros sobre aquellos que le invocan.

Introito: Señor, ten misericordia de mi, porque no ceso de clamar a ti todo el día, porque tú Señor, eres suave y benigno, rico en misericordia con todos los que te invocan. Inclina a mí tu oído, Señor y escúchame porque soy pobre y miserable. - Gloria al Padre...

Oración colecta: Te rogamos Señor, que tu gracia nos preceda siempre y nos acompañe, y nos haga continuamente ejercitarnos en buenas obras. Por Nuestro Señor Jesucristo...

En la EPISTOLA el Apóstol empieza por hacernos ver que las persecuciones son el mayor timbre de gloria del discípulo de Cristo, y termina con una doxología, en la que se enlaza la gloria de Dios con la de Cristo y su Iglesia.

Epístola (Ef., 3, 13-21): Hermanos: Os suplico que no os apoquéis en las tribulaciones que tengo por vosotros, las cuales son gloria vuestra: por eso doblo mis rodillas ante el Padre de Nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda paternidad en los cielos y en la tierra, para que os conceda las riquezas de su gloria, que seáis con virtud corroborados por su espíritu en el hombre interior, a fin de que Cristo more, por la fe, en vuestro corazón, estando vosotros arraigadosy cimentados en la caridad; para que logréis abarcar con todos los santos, cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad (del misterio de la redención) y conocer la caridad de Cristo, que supera todo conocimiento, para seáis plenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que puede hacer con exceso sobre todas las cosas más de lo que pedimos o entendemos, con la virtud que obra en nosotros, a él la gloria en la Iglesia, en Cristo Jesús por todos los siglos. Amén.

Gradual (Ps., 101): Señor, las naciones temerán tu nombre, y todos los reyes de la tierra tu gloria. Porque el Señor edificará a Sión y se revelará en su majestad.

Aleluya (Ps.97): Aleluya, aleluya; cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. Aleluya.

En el EVANGELIO podemos distinguir dos partes: En la primera, nuestro Señor nos explica el alcance que debe darse al mandato del descanso en el día del Señor, que no puede excusarnos de practicar obras de caridad con el prójimo. En la segunda, nos enseña cómo debemos practicar la virtud de la modestia y la humildad cristiana, que es la base de nuestro verdadero encumbramiento.

Evangelio (Lc., 14, 1-11): En aquel tiempo: habiendo entrado Jesús en casa de uno de los principales fariseos a comer, en un día de sábado, le estaban éstos acechando. Y he aquí que se puso delante de él un hombre hidrópico. Y Jesús, vuelto a los doctores de la Ley y a los fariseos les preguntó : ¿Es lícito curar a un hombre en sábado? Pero ellos callaron. Y Jesús, tocándolo, le curó y le despidió. Dirigiéndose a ellos, les dijo: ¿Quién de vosotros si su asno o su buey cae en algún pozo o pantano, no le sacará luego, aunque sea día de sábado? Y no sabían qué responder a esto. Notando entonces que los convidados iban escogiendo los primeros puestos en la mesa, les propuso esta parábola y dijo: Cuando fueres convidado a bodas, no te pongas en el primer puesto, a no ser que haya otro convidado de más distinción que tú y te digan: haz lugar a éste; y entonces, con sonrojo te veas precisado a ponerte el último. Antes bien, cuando fueres convidado vete a poner en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó te diga: Amigo, sube más arriba. Lo que te acarreará honor a vista de los demás convidados. Así es que cualquiera que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado.

Ofertorio (Ps., 39): Señor, vuelve a mí tus ojos para socorrerme; queden confundidos y avergonzados cuantos buscan quitarme la vida. Señor, acude a socorrerme.

Secreta: Te rogamos Señor, que nos purifiques por la virtud de este sacrificio; y haz, misericordioso con nosotros, que merezcamos participar de él. Por Nuestro Señor Jesucristo...

Comunión (Ps. 70): De tu sola justicia, Señor, me acordaré; oh Dios, me has instruido desde mi juventud: hasta mi vejez, oh Dios no me desampares.

Poscomunión: Te rogamos Señor, que purifiques benigno nuestras almas, y las renueves con tus celestiales sacramentos, para que además logremos a un tiempo el auxilio presente y el futuro para nuestros cuerpos. Por Nuestro Señor Jesucristo...


jueves, 28 de agosto de 2008

Explicación de la Santa Misa (X): Gloria in excelsis Deo


Tras el rezo de los nueve kyries, si así la liturgia lo preceptúa el sacerdote desde el mismo centro del altar entona el Gloria. Antiguamente sólo el obispo podía decir este himno en la Misa; porque el saludo de gloria y de paz que enuncia no debía darse a la asamblea cristiana sino por el pontífice, cuya dignidad representa más vivamente la persona de Jesucristo. Así, a causa de la expresión del Gloria in excelsis, que publica la paz a los hombres de buena voluntad, los obispos, a quienes estaba reservada en los primeros tiempos la celebración de los santos misterios, saludaban al pueblo por el deseo de la paz en lugar de decir que el Señor sea con vosotros, cuya salutación han conservado siempre que recitan el Gloria en la Misa. Después se permitió a los sacerdotes decir este himno en el día de Navidad, después en el día de Pascua y en las fiestas, y en fin, todo sacerdote lo recita en el día, excepto los casos que las rúbricas prescriben su omisión.
El Gloria se entona en medio del altar, como el cielo ha cantado su principio y el coro con la Iglesia de la tierra continúa su explanación. En la misa rezada se recita todo seguido. Se elevan las manos para indicar que elevemos los corazones hasta lo más alto de los cielos. La rúbrica quiere que sólo se eleven hasta los hombros para evitar movimientos irregulares; cuando el sacerdote dice Deo, esto es, cuando la súplica adora, se inclina ante la cruz en señal de respeto al santo nombre de Dios, y une las manos. Concluye con el signo de la cruz. La Iglesia, al fin de esta primera parte del sacrificio, no podía llevarnos más felizmente a esta salutación de paz que va a abrir la instrucción litúrgica que da a sus hijos que es la siguiente parte del sacrificio.Con el Gloria concluiría la llamada "preparación pública al sacrificio".

martes, 26 de agosto de 2008

Explicación de la Santa Misa (IX): Kyrie eleison

El sacerdote, volviendo al medio del altar, dice nueve veces alternativamente con los ministros: Señor, ten piedad. No siempre se ha dicho el Kyrie en medio del altar; antes se decía al lado de la epístola, lo que se observa aún en la Misa cantada; la razón de haber mudado de lugar viene que se ha creído conveniente recitar esta oración al frente de la cruz.
Kyrie eleison son dos palabras de origen griego que la Iglesia latina ha querido conservar en su liturgia, así como ciertas palabras hebreas: Por este tributo de homenaje rendido a las lenguas de las liturgias apostólicas parece proclamar la Iglesia la identidad del sacrificio que ofrece hoy con el que se ofreció en las ilustres Iglesias fundadas por los apóstoles en Jerusalén, Alejandría, Antioquía, Roma, Efeso y Corinto.
También puede decirse que la consagración de las tres lenguas de la Misa remonta al título célebre de la cruz de Jesucristo, escrito en hebreo, en griego y en latín.
El número de estas invocaciones no ha sido siempre determinado; antiguamente se repetían mientras duraban las oraciones preparatorias y la incensación; después se ha calculado el tiempo necesario para esto y se han reducido a nueve, para indicar el canto de los ángeles que componen nueve coros. Las tres primeras invocaciones se dirigen al Padre; las tres segundas al Hijo y las tres terceras al Espíritu Santo. La oración que se hace a las tres personas es, pues, idéntica para profesar la unidad de naturaleza en Dios; su número es distinto para profesar la distinción de las tres divinas personas e igual para publicar su igualdad perfecta en las perfecciones infinitas. Son tres gristos de perdón por lo pasado, tres gritos de auxilio para lo presente y tres gritos de misericordia para el porvenir de nuestra salvación.
RAZONES PARA PREFERIR LA MISA TRADICIONAL

Monseñor Ranjith celebrando Misa Tradicional

"...el aspecto de la Redención y la perspectiva vertical de la vida humana, la relación profundamente personalizada entre Dios y el sacerdote y Dios y la comunidad están más claramente expresados en la vieja liturgia que en el Novus ordo. El Novus ordo por contraste acentúa más la perspectiva horizontal". Monseñor Malcolm Ranjith, Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Entrevista concedida a Die Tagespost el 15 de agosto de 2008 (Ver http://thenewliturgicalmovement.blogspot.com/)

Traducción de la entrevista en http://la-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com/2008/08/ranjith-tenemos-que-reunir-el-coraje.html

lunes, 25 de agosto de 2008

Explicación de la Santa Misa (VIII): el rezo del introito o salmo de entrada

El sacerdote, después de haber besado la piedra sagrada, se adelanta al lado de la epístola, que es el derecho. Se distinguen en el altar tres lados, el de la derecha, al mediodía; el de la izquierda, al Norte, y el del medio, a Oriente, llamados lado de la epístola, centro del altar y lado del evangelio. El celebrante va frecuentemente del centro a la derecha y de la derecha al centro, y sólo pasa a la izquierda para leer los Evangelios.
Al comenzar el introito, el sacerdote hace la señal de la cruz, que los fieles deben expresar también. En las misas de difuntos el signo de la cruz se hace sobre el Misal sin tocar el libro, y esta diferencia viene sin duda del objeto general de la Iglesia en los ritos por los difuntos, que es de quitar toda solemnidad y mostrar que las almas del purgatorio no están ya en estado de ser benditas en la tierra.
El introito se dice con voz inteligible como todo lo que se canta y debe ser oído por el pueblo: en las misas rezadas es bueno seguir la recitación; en las misas cantadas se instituye el canto en parte para dar tiempo de entrar en el sentido de las palabras.
La palabra introito significa entrada o antífona para la entrada, porque se canta cuando el sacerdote entra al altar. Antes era un salmo entero aplicado a la circunstancia, y que se terminaba por lo común con el Gloria Patri y una antífona. Pero mas de 800 años hace que se toman algunos versículos de un salmo o de otro pasaje de la Escritura que corresponde al asunto que la Iglesia se propone; es decir, se abrevia el salmo, pero sin suprimir el gloria, se repite el primer versículo del salmo cuya aplicación ha determinado la antífona con Gloria Patri; y después se vuelve a la antífona que ya se ha cantado.
El introito designa el sentido general del misterio de la Misa que se celebra hasta el punto de que muchas misas son designadas con la primera palabra del Introito (Misa de "requiem, domingo "laetare", domingo "gaudete", etc).

viernes, 22 de agosto de 2008

EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO Y MEDITACIÓN EN SANTA CRUZ DE MONDOY

El próximo domingo 24 de agosto, a las 19,00, D. Juan Jacobo Ardá, expondrá el Santísimo Sacramento y dirigirá una meditación, antes de la celebración de la Santa Misa en la parroquia de Santa Cruz de Mondoy (Betanzos).
FRATERNIDAD DE CRISTO SACERDOTE Y SANTA MARÍA REINA
FIESTAS EN HONOR A SANTA MARÍA REINA
Ayer, jueves, varios socios de Una Voce La Coruña, acompañados de nuestro capellán, D. Juan Jacobo Ardá, tuvimos la gracia de asistir a los actos en honor de Santa María Reina organizados por la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina: Exposición con el Santísimo y Bendición, Santa Misa (solemne) celebrada por un sacerdote de la Fraternidad de San Pedro asistido por un diácono y subdiácono del Instituto de Cristo Rey, y Vigilia Mariana, presidida por el P. Ardá, durante la cual se rezó el Santo Rosario.
Asistieron decenas de jóvenes peregrinos franceses y un nutrido grupo de fieles de las parroquias de la zona de Barro (Pontevedra), regentadas por D. Manuel Folgar, fundador de la Fraternidad. También estuvo presente Juan Manuel Rodríguez, vicepresidente de Una Voce Sevilla.
Fue muy edificante contemplar devoción con que, tanto peregrinos, como feligreses de la parroquia, participaron en los diversos actos litúrgicos y de piedad, siendo de destacar la preparación de sus monaguillos.
Si nos atenemos a las palabras de Nuestro Señor -por sus frutos los conocereis- no cabe duda de la magnífica labor apostólica realizada por el P. Folgar y los hermanos y hermanas de su Fraternidad.
Los actos continuan hoy, y es muy recomendable que quienes puedan no dejen de aprovechar la ocasión de asistir y obtener todo el provecho espiritual que brinda la participación en estos actos.
Reproducimos unas palabras del P. Folgar y el programa de estas jornas en honor a Santa María Reina.
Queridos Colaboradores y amigos de la Fraternidad:
Llegado el mes de agosto nos disponemos a celebrar la fiesta de Santa María Virgen, Reina. Así, durante los días 20, 21 y 22 tendremos el Triduo en su honor, como ya venimos haciendo en los últimos años.
El momento central de cada uno de esos días es la celebración de la Santa Misa y la Adoración eucarística. Sin embargo, hay también otros actos destinados tanto a los adultos como a los más pequeños, con el fin de que podamos disfrutar fraternalmente de unas jornadas de convivencia y de alegría. Este espíritu fraterno y festivo es el más adecuado para honrar a la Madre del Cielo
La triple corona de Santidad, Poder y Bondad que Dios mismo ha otorgado a María haciéndola Reina y Señora de todo lo creado no aleja a nuestra Madre de nosotros, al contrario hemos de ver en Ella a nuestra Abogada, Auxilio y Socorro frente a las adversidades y a los enemigos de nuestra salvación.
Al ser ensalzada la Madre se siente ensalzado también su Hijo Jesucristo y nos hemos de sentir honrados todos cuantos somos verdaderos hijos de María en el orden de la gracia.
Queremos, pues, invitaros a participar con nosotros en estos días de oración, de júbilo y de convivencia fraterna. Si por distintas razones alguno no pudiese acompañarnos, solicitamos su cercanía espiritual y el recuerdo en la oración, sobre todo en la Santa Misa.
Que María, nuestra Reina y Madre de misericordia, derrame sobre todos la abundancia de las gracias divinas que su Hijo ha puesto en sus manos maternales para que nos las distribuya.
Con todo afecto:
D. Manuel Folgar


miércoles 20
En la capilla de S. José de Porráns
18:30 de la tarde Exposición
19:30 Bendición con el Santísimo
y Santa Misa
En el Pazo de la Torre
21:30 Proyección de “Karol”
jueves 21
En el Pazo de la Torre
10:30 actividades para niños
En la capilla de S. José de Porrans
18:30 de la tarde Exposición
19:30 Bendición con el Santísimo
y Santa Misa
En el Pazo de la Torre
21:30 Vigilia Mariana en el paseo
de Ntra. Sra. de Lourdes
viernes 22
En la capilla de S. José de Porrans
12:00 SANTA MISA
En el Pazo de la Torre
18:00 Conferencia
19:00 Acto Eucarístico y Te Deum
20:30 Teatro
21:30 Pequeño espectáculo pirotécnico

miércoles, 6 de agosto de 2008

Miguel De la Quadra-Salcedo: "Pocas cosas me han alegrado tanto como el Motu Proprio Summorum Pontificum"

Presentamos aquí un extracto de la entrevista realizada por el diario digital La Nación a Miguel de la Quadra-Salcedo y a sus impresiones sobre el retorno para toda la Iglesia de la Misa tradicional:
-¿El siglo XXI será espiritual o no será?
-La gran pelea es entre espiritualidad y materialismo. A los chavales de la Ruta Quetzal les digo que para ser felices tienen que olvidarse del “tienes poco, gana más”, que hemos de pasar del Estado de bien estar al estado de austeridad, como mis amigos los esquimales o los hombres del desierto.
-¿Deja sitio la aventura a la oración?
-Una vez llevé a los chicos a Leyre, a la sierra de Errando, donde san Virila, que tenía dudas de la eternidad, pasó -sin darse él cuenta-trescientos años escuchando el canto de un pajarito. A los chicos les pedí que pensaran en aquel milagro. ¡Fíjese si rezaron!
-¿Y usted reza?
-A las Molucas me llevé las cartas que Francisco Javier escribió desde allí a la Compañía y a Ignacio de Loyola. Leer y releer aquellas historias…eso también es rezar.
-Ha sido plusmarquista olímpico. De todos los santos atletas, ¿cuál es su favorito?
-Francisco Javier, que cuando estaba en la Sorbona, era el que más corría y saltaba.
-Dice el aventurero Tom Kallene que no hay mayor aventura que la fe.
-Es verdad. Ahí está el viaje al interior de su alma que Ignacio de Loyo la hizo en las cuevas de Manresa.
-Se le ve muy de la Compañía.
-Es que soy muy jesuítico: estudié en un internado de los jesuitas.
-También ha sido explorador. ¿Algún descubrimiento ad maiorem Dei gloriam?
-Un amigo polaco que vive en Bolivia descubrió una ópera de las misiones compuesta por indígenas en la que Francisco Javier canta y contesta Ignacio de Loyola. Contribuí informando del hallazgo al Gobierno navarro.
-Me da que el motu proprio de Benedicto XVI no le ha entusiasmado.
-¡Pero qué dice! Pocas cosas me han alegrado tanto.
-¿Y eso?
-La misa en latín me dice algo. En cambio, cuando es en español me detengo demasiado en lo que dice el cura, y me parece poco misterioso, muy de este mundo. Hay que rodear las cosas de misterio.
-O sea, que a partir de ahora irá más a misa.
-Sí, con mi misal bilingüe.
-Le da importancia al misterio. ¿Y al silencio?
-Claro, más ahora que todo es ruido, hasta en la hora de la cena, donde la televisión ha sustituido al padre.
-Ha viajado por todo e lmundo. ¿Sabe dónde queda la reserva espiritual de Occidente?
-En Iberoamérica .Es ahí donde se conservan nuestras costumbres. Los inmigrantes que vienen de allí nos están enseñando cómo éramos.
-Va por la calle y ve a un señor mayor al que ayuda a andar un extranjero. ¿Qué piensa?
-Que no hay derecho, que tendría que ser su nieto el que lo hiciera. Los abuelos tienen que morir en su casa y con el cariño de la familia. Pregunte a un iberoamericano o a un gitano si llevaría a sus mayores a un asilo.
-¿Qué es para usted la familia?
-Una universidad, la mejor.
-Veníamos a hablar de Dios y hemos terminado haciéndolo de la familia.
-Es que sino hay raíces, sino hay familia, no hay cultivo para hablar de Dios.

Lanacion.es


Explicación de la Santa Misa (VII): La súplica oremus y el primer beso al altar

Al subir al altar, el sacerdote se inclina medianamente sobre el altar y reza la oración Oramus te Domine per merita sanctorum tuorum quorum reliquiae hic sunt et omnium sanctorum ut indulgere digneris omnia peccata mea. Te pedimos Señor por los méritos de tus santos cuyas reliquias aquí se hallan y de todos los santos para que te dignes perdonar todos mis pecados. En el medio de esta oración el sacerdote besa el altar y al concluirla se dirige al lado de la epístola -el lado derecho del altar, conforme a la mirada de los fieles- donde reza el introito o antífona de entrada.
El sacerdote ha subido las gradas del altar, pero conforme se acerca al santo de los santos vacilan sus pasos; colocado en esta altura se turba su espíritu, las fuerzsas le faltan y se apoya en Jesucristo y en la mediación de los santos, cuyos sufragios va a reclamar. De ahí que se apoye en el altar signo de Jesucristo, de su cruz, y del lugar donde reposan las reliquias de los santos y de los mártires. Besa el altar, como señal de respeto y amor, por ser el lugar donde el Señor se inmola, y en señal de respeto a las reliquias de los santos contenidas en él; pero no hace ningún signo de la cruz, como se hacía antiguamente, pues besando el altar se juzga que besa la cruz, por la que ha sido consagrado el altar, y que permanece impresa en él. Te pedimos, Señor, por los méritos de tus santos, cuyas reliquias están en el altar, depositadas en la piedra sagrada, bajo este altar que conserva la tradición antigua de tumba; y por los méritos de todos los santos, a los que uno mi debilidad e insuficiencia; que te dignes perdonar mis pecados, en atención a la protección e intercesores de que me rodeo y al valor y santa voluntad que vengo a tomar en sus ejemplos e intercesión, así sea.

viernes, 1 de agosto de 2008

CURSO EN TOLEDO.

Toledo acogerá el segundo curso para instruir sacerdotes y diáconos en la Forma Extraordinaria del Rito Romano, organizado por el Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote. Tendrá lugar del 15 al 19 de septiembre de 2008, en los PP. Carmelitas de Toledo (España). Todos aquellos sacerdotes y diáconos interesados pueden ponerse en contacto con el padre Raúl Olazabal en la siguiente dirección de correo electrónico:
p.olazabal@icrsp.org